7/11/66

La vida realmente es para actuar. ¡Es hora de actuar! “Dios sólo actúa y está en los seres u hombres existentes” (Blake). Dios no es un espectador pasivo que observa el gran paso de la vida. Es el actor supremo. Ahora bien, para interpretar un papel, un actor debe, hasta cierto punto, sentir el papel e imaginarse a sí mismo como el personaje que está representando. Ahora Dios se hizo hombre para que el hombre pudiera convertirse en Dios. Él no finge ser tú, se convirtió en ti. Él siente tanto que es usted que no hay separación. Él eres tú. Ese es Dios. Por tanto, concluimos que la vida es para la acción.

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